miércoles, 18 de julio de 2007

Fortune Cookie


Para las seis de la tarde la lluvia caía despacio a través de tus ojos. El sonido de mis pasos delineaba el matiz de la conversación y yo miraba de vez en cuando al reloj, sabia que debía llegar temprano a casa.

Dos dragones después, la magia comenzó a hacerse tangible, tus hechizos y los míos, claro nunca estaríamos de frente con la espada envainada.

Entre los elixires y las risas bien podríamos decir que no reímos nada y todo fue una ilusión creada por el momento, confirmo que mi magia funciono en grande y que a todo mundo le hizo efecto el engaño, confiesa que no hubo engaño pero todo mundo piensa que lo hubo.

En el tic tac del reloj dieron las cinco menos treinta, el sol se preparaba para salir, yo tuve que subir a mi carruaje, debía regresar a la casa encantada, tenia que seguir engañando a todo mundo, hacerles creer que seguía muerto, que el poder se había extinguido o que me encontraba muy lejos, tenia que construir las herramientas para escapar de esa magia, para cosechar lo sembrado y aceptar lo comprendido.

A las 8 mi reloj volvió a funcionar, los fantasmas se abrieron como cortinas dando paso al despertar de un ser humano, camine y bañe con un poco de agua mi rostro, sin cambiar de ropa salí lentamente de la casa cambiando el color de ojos que miran al mundo.

Una hoja de viento y dos cafés después mi camino comenzó a decidirse.

4 comentarios:

Ysik dijo...

me alegra que hayas vuelto y ya ves, no tardaste tanto... en cambio yo, ya dejé mi blog. Leer para creer, ve el último post.

H. dijo...

quien dice que regrese?

Mechanical Poet dijo...

"encontraras a una bella mariposa a la cual regresaras a su capullo"

tus numeros de la suerte
2,4,16,132

M dijo...

Si tan solo fuese tan facil, despertar del letargo, volver a lo que era antes...
Cuando todo mundo te cree en los brazos de la muerte o en labios de un demonio...
Si tan solo yo pudiera regresar...

Chance...

Las oportunidades son curiosas, a veces vienen disfrazadas de desastres, de mensajes, de risas, a veces llegan y golpean la puerta como ...