miércoles, 29 de octubre de 2008

Rojo té




Y olvidada en la mesa humeaba la taza.
Humeaba la tasa olvidada y sobre la mesa,

Camino desnudo,
Ya libre de culpa e ideas, quise vaciar su mitad,
Aunque solo mi lado estuvo siempre lleno.



Y así fue que sucedío y el Té dejé

4 comentarios:

alma dijo...

Vaciar lo que nos lastra...

H. dijo...

dejar de lastrar lo que nos vacia...

Y dijo...

felicidades por el empleo y recuerda nuestra cita del 21 de noviembre eh!!!

H. dijo...

bueno esta gueno, te veo el 21

te he dicho..

Que te amo...