hoy solo esto describe como me siento...
Apagaremos el Faro,
dejaremos que los barcos se estrellen contra las rocas,
el ruido y las olas ocultaran los gritos.
Despojaremos al mar de los restos,
Joyas, armas, ropas
Apagaremos el Faro,
Y aquellas velas que aun permanezcan encendidas
al amanecer
Las ahogaremos con un susurro
No te extrañaba, juro que no te extraño cuando no estas; La dificultad para concentrarme, el desorden, el tiempo que se va sin saber cómo, el dolor de cuerpo, el cansancio físico y mental. La ansiedad y la desorientación.
Mi rutina comprende despertar a las 5, ejercitarme de 6 a 7,
bañarme con agua tibia y terminar con agua helada por 3 o 4 minutos.
Poca o nada de azúcar, no grasa, lo menos que se pueda de
comida chatarra, pero lo mas importante es EL ORDEN, no comprendo a la gente
que puede vivir en la basura y desorden, en la suciedad y creer que están sanos
mentalmente. El desorden en mi vida comienza con aquel escrito son pies ni
cabeza en mi pizarrón negro. La incoherencia en las notas, la ropa no doblada
sobre la cama, los libros desordenados, los archivos desacomodados en mi
computadora, la falta de horarios o el no respetar los que ya tengo. El
sentirme victima a veces, el explotar en mal humor o dormirme en la apatía.
Los últimos meses, ¡no! El ultimo año ha sido caótico,
enfermedades, remodelaciones, eventos, viajes. Todo se descontrolo. Dormir poco
y regular. Han logrado ser caldo de cultivo y campo abierto para que aterrice
el monstruo de la depresión en mi vida.
Debo decir que me siento orgulloso de darte batalla, sigo
trabajando, sigo conviviendo, es más poco, pero leo.
Y además tomo decisiones, como la de dejar ir gente de mi
vida que ya no encaja o ponerle limites a la gente que quiero mantener a mi
lado.
Me esmero en no hacer mas grande el desorden y contenerlo, volver
a este rincón escribir esto es medicina para contenerte.
Dicen que la enfermedad surge cuando es necesario curar algo,
en mi caso el dolor era tan profundo que casi me mata. En ese periodo de
postración repase todo lo que más me dolió y lo que me formo, principalmente de
la relación con mis padres y mi familia.
después repase la interacción con los que me rodeaban.
Al volver al mundo me di la oportunidad de sacar lo peor de
mi de formas muy sutiles y también de contactar a mi entorno y a gente con la
que normalmente no platicaría. Decidí que era tiempo de aprovechar esta
oportunidad de cambio, pero no quería enfrentar la resistencia de mi entorno, por
lo que también fui despacio. Creo a veces nuestra gente no soporta que
cambiemos y que solo muy pocos se permiten reconocerte y permitirte florecer o
evolucionar a un nuevo ser.
Los siguientes meses fueron de descubrimiento,
reconocimiento del entorno y de mi mismo…
Ahora no siempre somos conscientes de ese proceso, muchas
veces ni sabemos que estamos sanando, vemos caer todo a nuestro alrededor, nos
volvemos locos o nos tornamos ausentes. Habrá
quien se quede, pero seguramente habrá mucha gente que se vaya, trabajos o
situaciones, etc.
Como a los árboles comenzaran a surgir ramas y hojas nuevas.
¡Que incertidumbre!
¿Sanar y cambiar? ¿Tener que moverte de tu espacio “seguro”?
¿Te da miedo o te emociona?
A mi me aterra, pero duele mas y es más caro el precio a
pagar por mantenerme igual que por permitir el cambio. Duele mas llevar la herida expuesta y seguirnos golpeando contra el muro sin saber por que.
Estos meses han sido especialmente complicados, abrí puertas
en mi cabeza que ya tenían mucho tiempo cerradas, por lo que en mis ratos de
ocio me dediqué a rumiar una y otra vez situaciones que viví en mi niñez y algunas
otras mas cercanas.
Al parecer la enfermedad también trajo consigo la cura para ciertas
cosas. Me permitió remodelar y resanar las paredes de los cuartos a los que
entre al abrir esas puertas.
Así que he decidido abrir más puertas y limpiar, ordenar
cada cuarto de esta casa.
Hoy mi madre tuvo que tomar una difícil decisión, su pequeña “perrihija” y compañera se encuentra muy enferma, su calidad de vida se ha visto mermada y llegó a ese momento en que tienes que adelantar la despedida para no ver sufrir a ese pequeño ser que te ha dado tanto amor, es una forma muy difícil y dolorosa de decirle que lo amas.
No me imagino su desconsuelo, Candy ha sido parte de esta
familia desde hace años y de muchas formas ha sido mas atenta y mejor “hija” de
lo que nosotros hemos sido. Creo que lo que más quisiéramos es que esos
pequeños seres que adoptamos, al envejecer un día simplemente se queden
dormidos tranquilamente sin sufrimiento alguno. Me consta que Candy vivió una
vida feliz y que mi madre le dio todo el amor que tuvo y todos los cuidados que
pudo. Algunos dirán “es solo un perro”, para esos quizá si sea solo un perro,
para nosotros fue parte de nuestra familia, un motivo mas para despertarnos, un
pedacito de nuestro corazón, un pequeño bebe que alegro los días de mi madre.
Si lees esto Mamá, te mando un abrazo y todo mi amor.
El fin de semana me dedique a ver la tv con mi esposa,
invertimos el tiempo en ver dos películas que en esencia hablan de lo mismo, la
primera se llama I care a lot y la segunda The white tiger. No voy a entrar en detalles sobre la trama de
ambas películas, pero me hicieron cuestionarme ¿Qué paradigmas limitantes
cargo? ¿Qué restricciones me impongo?
Cuando mi hermana se volvió vegana, la reacción de mi madre
ante esto fue sumamente agresiva, en resumen, su argumento fue: “si antes comías
carne ¿Por qué ahora ya no quieres?”, y mantenía una actitud de ofensa cuando
era la hora de comer y la presionaba para comer carne. Algo tan simple como el
tipo de alimentación creo un conflicto fuerte. ¿Por lealtad familiar seguimos
siendo pobres? ¿tenemos que seguir comiendo lo mismo? ¿vivir en el mismo sitio?
¿seguir siendo corderos o gallinas?
Si decides ser un Tigre o Lobo, y en tu familia o comunidad
o en tu círculo de amigos todos están acostumbrados a ser borregos, quizá tus decisiones
de cazador no van a ser comprendidas o aprobadas.
Quizá