
Al principio la brisa hizo su aparición, ya sabes el cielo medio nublado, las casualidades, el viento en el rostro avisando que algo sucedería, así es generalmente como las historias importantes comienzan, por lo menos en mi vida.
Ambos pies plantados en tierra sobre un escalón, la mirada extraviada observando pasar a la gente y los coches sobre reforma. Creo que necesitaba salir del asfixiante ambiente de la ciudad donde vivo, de la costumbre de ser el bicho raro, de mantener mi plan en silencio, de caminar solo en los momentos más importantes de mi vida.
La gente da por sentado lo que ve a diario, las cosas que escucha las compañías que se tienen un día, la vida de la gente que nos rodea.
Para poder llegar aquí tuve que cerrar los ojos, crear poco a poco el bullicio, dejar fluir la imaginación, volar como suelen hacerlo los magos y transportarme de la nada. Dicen mis amigos que en mi situación soñar es malo, pero eso ya no importaba yo me encontraba sentado sobre esa escalera, creando gente ambientes, bullicios, conciertos, caminos, pensamientos, conversaciones y vidas.
Decidí agregar un objeto mas a ese magnifico cuadro, pero solo llego la nieve, fuera de todo lo ambiental la gente tenia vida propia y como lo esperado y supuesto no llego quien esperaba que lo hiciera.
Así que camine entre la nieve, me detuve recargado de un árbol a dormir y regresar a mi realidad a despertar despacio a lo que quería que fuera y nadie sabia que seria.
Así recomense mi historia en la sala de aquel aeropuerto viendo los aviones partir.
Ambos pies plantados en tierra sobre un escalón, la mirada extraviada observando pasar a la gente y los coches sobre reforma. Creo que necesitaba salir del asfixiante ambiente de la ciudad donde vivo, de la costumbre de ser el bicho raro, de mantener mi plan en silencio, de caminar solo en los momentos más importantes de mi vida.
La gente da por sentado lo que ve a diario, las cosas que escucha las compañías que se tienen un día, la vida de la gente que nos rodea.
Para poder llegar aquí tuve que cerrar los ojos, crear poco a poco el bullicio, dejar fluir la imaginación, volar como suelen hacerlo los magos y transportarme de la nada. Dicen mis amigos que en mi situación soñar es malo, pero eso ya no importaba yo me encontraba sentado sobre esa escalera, creando gente ambientes, bullicios, conciertos, caminos, pensamientos, conversaciones y vidas.
Decidí agregar un objeto mas a ese magnifico cuadro, pero solo llego la nieve, fuera de todo lo ambiental la gente tenia vida propia y como lo esperado y supuesto no llego quien esperaba que lo hiciera.
Así que camine entre la nieve, me detuve recargado de un árbol a dormir y regresar a mi realidad a despertar despacio a lo que quería que fuera y nadie sabia que seria.
Así recomense mi historia en la sala de aquel aeropuerto viendo los aviones partir.








